Sep
22
Me dijo que le parecía muy bien.
Nos iríamos a comer, a comer como dos gordas felices, y luego beberíamos hasta ser capaces de reírnos por nada, como dos locas felices, y, si nos quedaban fuerzas, intentaríamos ligar en un bar de moda, ligar a lo tonto, como dos putas felices, y mañana sería otro día.
Almudena Grandes (Las edades de Lulú)