Soy así de magnífica. Mobiliario sexual.

- Velos- dice Brandy, mientras los colores se van posando sobre mí-. Tienes que parecer que guardas muchos secretos. Si piensas salir al mundo exterior, señorita Saint Patience, no puedes dejar que te vean la cara.
- Puedes ir a donde quieras -continúa Brandy.
Pero no puedes dejar que nadie sepa quién eres.
- Puedes llevar una vida completamente normal .dice. Pero no puedes dejar que nadie se te acerque demasiado y descubra la verdad.
- En dos palabras: Necesitas velos.
Me cubre con una tela de nailon estampada. Tal como es el mundo en que vivimos, todos apiñados, un mundo donde la gente te cala al primer vistazo, un buen velo es como una limusina con las lunas tintadas. El número no registrado de tu rostro. Bajo un buen velo puedes ser cualquiera. Una estrella de cine. Una santa. Un buen velo dice:
“No nos han presentado debidamente”
Eres el premio oculto tras la puerta número tres.
Eres la dama o el tigre.
En nuestro mundo, donde ya nadie sabe guardar secretos, un buen velo dice:
“Gracias por no compartir”
Enjaulada bajo mi seda, instalada bajo mi nube de organidí y georgette, la idea de no poder compartir mis problemas con otras personas hace que sus problemas me importen un carajo.